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Converse con su médico sobre cualquier programa para bajar de peso o libro de dietas. Hay muchos programas para bajar de peso. Se clasifican en tres tipos básicos:
Programas diseñados por usted mismo
Estos son programas donde usted sigue su propia dieta y planes de ejercicio. Si piensa que puede cumplir un programa por su propia cuenta, este tipo de plan podría funcionar.
Si lee libros o sitios web de dietas para obtener ayuda, recuerde que no todas son acertadas. Evite las dietas que le indican ingerir ciertas fórmulas o ciertos alimentos para bajar de peso “fácilmente”. Algunas pueden funcionar a corto plazo porque son de bajo contenido calórico. Pero, a menudo, son difíciles de cumplir. Y es probable que no le aporten todos los nutrientes que necesita.
Programas grupales
Entre estos se incluyen programas comerciales, como cadenas y programas comunitarios para bajar de peso. Algunos le piden que compre ciertos alimentos o suplementos.
Los programas no clínicos generalmente cuentan con la asistencia de consejeros. Pero los consejeros pueden no ser profesionales de la salud.
Asegúrese de que cualquier programa no clínico o diseñado por usted mismo incluya un plan de actividad física.
Programas hospitalarios/clínicos
Estos programas se basan en hospitales y clínicas, o en otros lugares de atención médica. Pueden ser ofrecidos por un profesional de la salud, como un dietólogo. O pueden contar con un equipo formado por médicos, dietólogos y consejeros.
Estos programas pueden incluir todo, desde educación sobre nutrición hasta medicamentos para bajar de peso, así como cirugía para las personas muy obesas (personas con un
índice de masa corporal de más de 40).
Los programas organizados por profesionales de la salud pueden ser una opción segura si:
Cómo elegir
Sea cual fuere el programa que seleccione, verifique que:
- Abarque tanto la pérdida de peso como el control del peso a largo plazo.
- Incluya actividad física.
- Le enseñe hábitos alimenticios más saludables.
- Le enseñe cómo elegir y preparar alimentos saludables.
- Tenga en cuenta los alimentos que le gustan y los que no.
Estos son algunos tipos de dietas que probablemente verá:
- Las dietas con menú fijo enumeran todos los alimentos que podrá comer. Pero es probable que la falta de opciones le resulte aburrida. También le puede resultar difícil cumplirlas cuando salga a comer afuera. Estas dietas tampoco le enseñan cómo elegir los alimentos, habilidad que le ayudará a mantener el peso a largo plazo.
- Las dietas de intercambio le permiten contar con una cantidad de porciones de cada grupo de alimentos. Dentro de cada grupo, las porciones son prácticamente iguales en calorías y nutrientes. Este tipo le ofrece opciones más variadas que el menú fijo. También le enseña cómo seleccionar los alimentos.
- Las dietas con comidas preparadas previamente pueden ayudarle a aprender los tamaños de porciones correctos. Pero pueden ser muy caras. Y, si no aprende cómo comprar y preparar platos saludables, se arriesga a volver a aumentar de peso posteriormente.
- Las dietas líquidas reemplazan las comidas con líquidos. Se venden como un polvo que se mezcla con líquido o están premezcladas. La fórmula típica tiene proteínas, carbohidratos y un poco de grasa. Muchas personas bajan de peso con dietas líquidas, al menos a corto plazo. Pero generalmente vuelven a aumentar de peso cuando suspenden la dieta. Las fórmulas no le ayudan a aprender a tomar decisiones saludables con respecto a los alimentos.
Algunas personas deciden por sí solas qué alimentos comer. Habitualmente restringen el consumo de grasas, calorías o una combinación de ambas. Este tipo de dietas flexibles puede ayudarle a controlar lo que come. Pero no siempre llevan a buenos hábitos de alimentación. Puede terminar con una dieta no balanceada.
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