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Cualquier persona puede llevar una vida físicamente más activa. El truco está en encontrar las actividades que sean apropiadas para su cuerpo.
Las personas más pesadas pueden hacer la mayoría de los tipos de ejercicio físico. Pero es probable que necesiten cambiar sus rutinas de trabajo para reducir el riesgo de lesiones.
Si le duelen las rodillas, caderas u otras articulaciones cuando se pone de pie, comience con actividades que no exijan a las articulaciones soportar mucho peso. Por ejemplo, puede probar andar en bicicleta o nadar. También puede intentar incluir otras actividades como:
Caminar
Caminar es un gran ejercicio para comenzar. Todos saben cómo caminar. Además, no necesita equipo especial.
Comience con una simple caminata corta. Pruebe con cinco minutos por día en un principio. La semana siguiente, camine ocho minutos por día. Cuando se sienta cómodo, agregue tres minutos más. Aumente el tiempo y la distancia progresivamente.
Controle su postura, manténgase derecho con la caja torácica levantada. Pero no ponga los hombros rígidos. Y no se olvide de divertirse. Consiga un compañero para salir a caminar. Camine en un parque con vista o incluso en una galería de compras.
Levantamiento de pesas
Levantar pesas le ayuda a fortalecer su cuerpo y a bajar de peso. Cuando se hace de la manera correcta, es una actividad muy segura, incluso para las personas con problemas de salud. De hecho, las personas con problemas de salud, como enfermedad cardíaca o artritis, pueden beneficiarse levantando pesas regularmente.
Puede levantar pesas en el gimnasio o en su casa. Si elige un gimnasio, busque uno donde se sienta cómodo.
Entrenar en su casa es cómodo. Y, no necesita un lindo equipo. Puede usar un par de pesas de mano, o incluso dos latas de sopa, para comenzar.
Asegúrese de saber cuál es la postura correcta. Y realice movimientos lentos y controlados. Si se compra un gimnasio doméstico, verifique la recomendación de peso para asegurarse de que sea resistente para su peso.
Trabajo en el agua
El trabajo en el agua puede ser ideal para las personas más pesadas que intentan ganar fuerza y mejorar la flexibilidad. Las articulaciones no sufren, y el agua hace que se sienta más liviano.
Ni siquiera tiene que saber nadar: Puede hacer una buena rutina de ejercicios en el agua sentado en la parte más baja de la piscina.
Consulte en los gimnasios y las piscinas locales para averiguar qué programa de ejercicios le conviene.
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