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El herpes genital se propaga mediante el contacto físico de piel con piel. Esto incluye relaciones sexuales vaginales, orales o anales con una persona que lo tiene. El herpes puede propagarse incluso cuando no hay signos de un brote.
El ciclo del herpes
Durante la primera infección (inicial), el virus del herpes entra en el cuerpo a través de la piel. Se mueve alcanzando los nervios cercanos a la parte inferior de la columna vertebral. Una vez allí, queda “latente”. Puede permanecer latente durante días, semanas o meses.
Pero, ocasionalmente, el virus “se despierta” y vuelve a surgir en la superficie de la piel. Una vez allí, “se descama”, produciendo más virus. Este despertar y esta descamación pueden suceder con o sin síntomas.
El virus puede permanecer en cualquier lugar alrededor de la ingle. Esto incluye áreas que pueden no cubrirse con un preservativo, por ejemplo, los muslos, las caderas o los glúteos (básicamente cualquier lugar que cubre un par de calzones tipo bóxer).
Usted puede contagiar el herpes a otras personas en cualquier momento en que el virus esté descamándose. Esto puede suceder tanto si tiene síntomas como si no.
Los tratamientos actuales pueden aliviar los síntomas e incluso reducir el número de brotes. Pero no pueden curar el herpes genital. El herpes genital es una infección que dura toda la vida.
Cómo se contrae (y no se contrae) el herpes
Usted puede contagiarse de herpes por estos tipos de contacto:
- Genital a genital
- Boca a genital
- Genital a ano
Sin embargo, no existen casos conocidos de contagio de herpes genital por cosas como:
- El asiento de un inodoro
- Una barra de jabón
- Una toalla
- Piscinas de natación
- Estrecharse la mano
Un estudio indica que la mayoría de los casos se propagan cuando no hay signos ni síntomas. Esa es una de las razones por las que el herpes es tan común. La gente habitualmente ni siquiera sabe que lo tiene, así que no se preocupa por propagarlo.
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