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La actividad física puede ayudar a las personas que sufren de depresión, así que elija una actividad que le guste y que se adapte a su estilo de vida. Si disfruta lo que hace, tendrá más probabilidades de seguirlo haciendo.
Recuerde: si tiene problemas médicos o no ha hecho mucho ejercicio, consulte con su doctor antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.
Estas son algunas preguntas que debe hacerse antes de escoger una rutina:
¿Qué tipo de actividades disfruto?
Elija algo que le guste. Si se siente a gusto en el agua, nade o haga ejercicios aeróbicos acuáticos. Si el contacto con la naturaleza le recarga las pilas, busque un parque donde ir a caminar o trotar.
¿Prefiero las actividades en grupo o individuales?
Si le gusta estar solo, pruebe una caminata, un paseo en bicicleta o un video de ejercicios. Si le gusta tener compañía, inscríbase en un gimnasio, salga a caminar con un amigo o tome alguna clase en su centro comunitario local. Si le gusta competir, un partido de tenis o de baloncesto entre dos podría ser lo ideal.
¿Qué actividades se adaptan a mi horario y estilo de vida?
Si pasa muchas horas en el trabajo, busque un gimnasio cercano donde pueda ir antes o después de la jornada laboral. Dé una caminata a la hora del almuerzo (e invite a sus compañeros). Si desea pasar más tiempo con su familia, hagan ejercicio juntos. Las personas que trabajan o cuidan niños en la casa pueden hacer videos de ejercicio o salir a caminar por el vecindario.
Aunque lo ideal es hacer 30 minutos de ejercicios de intensidad moderada la mayoría de los días, también es beneficioso hacer varias sesiones más breves durante el día.
¿Existen problemas físicos que limiten las actividades que puedo elegir?
Consulte con su doctor para que le ayude a determinar qué tipo de actividades son seguras y entretenidas para usted.
¿Qué metas quiero alcanzar con el ejercicio?
El ejercicio aeróbico ayuda a bajar de peso y mejorar la salud del corazón. Levantar pesas y otros ejercicios de resistencia ayudan a fortalecer y aceleran el metabolismo. Para mejorar la flexibilidad, haga ejercicios de estiramiento, yoga, ballet o tai chi.
Recuerde: si tiene problemas médicos o no ha hecho mucho ejercicio, consulte con su proveedor de atención médica antes de comenzar cualquier programa de ejercicios.
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